Diablos! Anunciar fertilizante. Menudo premio. ¿Qué carajo contamos? ¿Y el arte, cómo lo hacemos? Menuda mierda de producto…. vamos listos como nos toque una cuenta asÃ
¿O no? Tal vez sea la excusa perfecta para lucirse. Incluso para innovar. Tal vez sea el momento de utilizar unas ilustraciones preciosas… sÃ… y dejar que el copy cumpla su sueño de escribir textos largos y bonitos. ¿Por qué no? Total, es un anuncio para fertilizante… si sale mal no se notará…
… Y si sale bien, pues saldrá una delicia como esta: (click para ampliar)



Gran, genial y muy interesante de leer campaña de Ogilvy Frankfurt para Substral. Porque aún hay mucho que decir en publicidad, incluso para productos malos.
| VÃa, como no, Briefblog |
Es extraño volver a escribir en un blog. Es difÃcil volver a pensar sobre el tema del dÃa. Se hace muy raro buscar un enfoque y algo que contar que no se haya contado ya. Estamos en plena campaña navideña y, junto al consumismo, la publicidad fluye en todas direcciones. Nos encontramos en una época en la que todas las empresas echan toda la carne al asador. No deberÃa ser difÃcil encontrar un tema del que hablar. De hecho no lo es. Pero prefiero alejarme de esos conceptos e inagurar esta página en amarillo con algo más modesto, más humilde, pero que seguro se está haciendo con mucha más ilusión que cualquier campaña de las que vemos por la televisión.
He decidido que voy a inagurar este blog hablando de Desoxidate. Seguro que no os suena de nada. Desde luego no es una iniciativa a nivel nacional. Posiblemente a la mayorÃa de los salmantinos tampoco os suene. Es normal, ya que tampoco es una campaña a nivel local. Igual a algunos estudiantes universitarios, pero no a muchos. La estrategia no pretende llegar a toda la comunidad universitaria. A los que sà que les sonará, para bien o para mal, es a los alumnos de la facultad de comunicación. De hecho es my probable que estén hasta las narices de oirlo sin saber muy bien de qué se trata.
Un dÃa la facultad amanecióllena de globitos y de huellas de colores que conducian a las clases. En las pizarras se identificaba cada curso con un color. Por las paredes habÃa extraños manifiestos pegados. Y, aunque todo parecÃa llamar a la rebelión, nadie sabÃa de que iba la cosa.
Y ese mismo dÃa se puso en marcha el primer plan de marketing pensado para conseguir fondos para un viaje de estudios. Plan ideado por los alumnos de una facultad de comunicación y publicidad. Plan está funcionando como un engranaje. Plan que seguro hace que algún profesor esté satisfecho.
El plan de desoxidate, lejos de ser una serie de acciones dispersas y sin conexión (como viene siendo la organización de este tipo de cosas), sigue un eje centrado en el concepto de crear marca. Se ha encaminado todo a construir una marca fuerte y agradable por los alumnos; una marca rebelde y fácil de querer. Una marca crÃtica con la facultad pero capaz de existir dentro de ella. Y, desde esa marca se han ido lanzando mensajes con un único objetivo: implicar a toda la comunidad de la facultad y hacerlos partÃcipes. Seguir leyendo esta entrada »